Parece que fue forjada por un plebeyo que fantaseaba con proezas heroicas.
Equipment Planner
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Equipment, images, tier, rarity, and stats come from wiki_data.json; classification is not inferred from image or display names.
Una cuchilla simple de carnicero, transformada en algo similar a una espada por un artesano desconocido.
Sirve para derrotar a un muñeco de entrenamiento.
Esta espada ha tenido mejores épocas. Parece que está a punto de volverse polvo.
Para lo único que sirve esta hacha es cortar leña.
Parece que alguien quiso improvisar una especie de hacha de batalla. La verdad es que no está nada mal.
Más de una canción popular aldoriana se escribió al ritmo de esta hacha.
Las puntas filosas son bien intimidantes, para que los charlatanes de taberna se lo piensen dos veces antes de abrir la boca.
Una porra humilde para un aldeano humilde.
Los garrotes como este son utilizados por la guardia de ciudad. No se necesita nada más elaborado para intimidar a un ladronzuelo.
En tiempos de paz, estos manguales se usan para trillar trigo. En tiempos de guerra, se usan para ahuyentar desertores y merodeadores.
Como dice la plebe: el mangual es la última palabra del aldeano.
Sirve como garrote, pero se deforma un poco más con cada golpe.
Un martillo común que también puede usarse para quitar clavos doblados.
恨不得能张嘴叫你开工。
Las espadas son demasiado costosas, mientras que las hachas o los garrotes no pueden llevarse con comodidad en el cinturón. ¿Qué otra alternativa tiene un humilde plebeyo?
Una hoja improvisada cubierta con un trapo. El arma por excelencia de niños pobres y vagabundos.
Tan desafilado que no corta ni queso.
Un arma de tiempos inciertos: una humilde guadaña atada a una empuñadura de madera.
El filo de esta cuchilla es tal que podrías rebanarle la cabeza a un oponente de un solo movimiento.
Una modesta lanza casera ideal para ahuyentar a los lobos que se acercan demasiado a tu carreta.
Vence a las pilas de paja y a los oponentes distraídos.
La doloire también es llamada "hacha de carretero". Suele ser el arma de preferencia de la escolta de las caravanas militares.
Una gran hacha para talar árboles. Pierde algo de eficacia al cortar cabezas.
Cuando se desata una guerra campesina, la guadaña es un arma tan válida como cualquier otra.
Un arma milenaria de cazadores y recolectores.
No es probable que lastimes a un oponente bien armado con este palo, pero sí puedes llegar a dejarlo sin aliento.
Este mangual es una antigua herramienta agrícola adaptada a último momento para la guerra. No es resistente ni cómodo de manejar.
Los aldeanos insolentes llevan estos arcos cuando deciden cazar indebidamente en las tierras de su lord.
Un arco de madera simple con el que cuesta mucho apuntar bien.
Aprender a usar una ballesta es mucho más fácil que aprender a usar un arco, pero igual se necesita práctica.
La fiel compañera del pastor, perfecta para alejar del rebaño a los lobos hambrientos.
El material deja mucho que desear, pero la calidad de la construcción demuestra un gran ingenio.
Si creemos en las viejas historias, san Dekar una vez derribó a un trol del bosque con una honda como esta.
Cualquier travesía se hace más amena con un bastón en mano.
Este bastón están tan marchito que ya es casi imposible hallarle alguna utilidad.
La forma inusual de estos misiles les permite atravesar sin problemas las capas defensivas ligeras y hundirse en la carne.
Aumenta en x1,25 la probabilidad de los ataques a distancia de conmocionar, atontar y aturdir.
地上到处都是。
普普通通的弓箭,可以打猎,也可以打仗。
Bodkin arrows are designed to penetrate light armor, but they lack raw stopping power.
Bodkin bolts are designed to penetrate light armor, but they lack raw stopping power.
Estas flechas suelen atorarse en lo profundo de la carne y causar una hemorragia mortal. However, they are rather heavy, cumbersome, and of limited use against armor.
Estos virotes suelen atorarse en lo profundo de la carne y causar una hemorragia mortal. However, they are rather heavy, cumbersome, and of limited use against armor.
普普通通的弩箭,可以打猎,也可以打仗。
La hoja de esta espada tenía una inscripción que se borró con el tiempo. El texto ya no es legible, pero Arna puede recitarlo de memoria.
Hilda creó esta lanza con sus propias manos a partir de los restos del naufragio. Ella aún recuerda cada rayón y abolladura del mango gastado.
El número de muescas puede causar orgullo o terror. Depende de quién lleve la cuenta.
En manos de una bruja, cumple dos funciones: sustenta la vida de quien lo manipula y lanza los maleficios más brutales.
The roads are dangerous, the turns unpredictable - the only thing worth trusting is your own blade.
La creación de una espada como esta es como un examen de graduación para los herreros aprendices.
Commonly issued to guards of higher rank.
These swords are forged by the dozen in underground smithies, far from prying eyes and unwanted questions.
Will slice through a brigand's gambeson or a beast's hide - and for the militia, it's all that's needed.
Permite un agarre más firme cuando el enemigo se acerca demasiado como para realizar un golpe completo.
Una herramienta útil que sirve para abrirte camino a través de densos bosques, cortar leña o desollar un animal.
Un arma tradicional de los clanes de Fjall que, en primer lugar, fue adoptada por los guardias del norte y, después, por el resto del reino.
Agregándole un montón de pinchos improvisados, una simple maza se convierte en algo mucho más letal e intimidante.
Los aldeanos les dicen "caracoles" a estas porras: la punta tiene un diseño curvo que le agrega peso a cada golpe.
A pesar de ser más peligroso que un simple palo, no llega a ser una maza de verdad.
Se recurre a la milicia de aldeanos solo como último recurso. Y cuando las cosas se ponen feas, hasta una herramienta de trabajo sirve de arma.
Un mangual así puede volverse muy impredecible, y exige más destreza de lo que parece.
Como dicen los apostadores: "Siempre con un as bajo la manga y una daga en la bota."
El mismísimo nombre de esta daga suena a alguien ahogándose con su propia sangre.
Un cuchillo de caza reforjado de forma vulgar. Sirve para desollar animales y degollar gente.
Un intento respetable de forjar un mandoble de verdad, aunque sin éxito.
Esta hoja ancha se maneja mejor con dos manos.
El azote de los ciervos, lobos y jabalíes. Esta arma se creó para cazar presas grandes.
La gran preocupación de los caballeros es que esta simple arma de campesinos es perfectamente capaz de colarse por las aberturas de hasta la armadura más pesada.
No lleva mucho tiempo aprender a usar bien una lanza. Es por eso que se volvió un sinónimo de las milicias campesinas.
No existe una sola herramienta de campo que no haya sido adaptada para el uso militar.
Los cazarrecompensas adoran esta herramienta, indispensable para inmovilizar fugitivos y animales.
Estas alabardas se suelen fabricar con acero barato porque la guardia urbana apenas las usa.
Sería imposible contar cuántos años de vida les recortó esta arma ordinaria a los miembros de la nobleza.
Un hacha casera en un asta larga... El Ejército Gris hace uso frecuente de ella.
Al observarla en detalle, resulta obvio que esta hacha enastada toma inspiración de los bardiches eskadianos.
El voulge, predecesor directo de las alabardas, aún se utiliza ocasionalmente en la guardia y las milicias.
Cada tanto, el clero y la nobleza consideran prohibir esta arma. Con este gancho enastado, hasta el peor de los reclutas puede mantenerse firme contra caballería pesada.
Si reúnes a un grupo de campesinos y les das un par de hachas largas y un sargento inteligente, una fuerza enemiga mejor equipada se encontrará con un oponente muy difícil de superar.
Un buen golpe con esta maza enastada hará que el enemigo olvide hasta su propio nombre.
Parece que solía ser un simple martillo hasta que algún herrero decidió reforzarlo con metal y agregarle un mango más largo.
Las bandas de hierro con púas son una buena manera de agregarle letalidad a un arma.
Un golpe afortunado con este mangual puede hundir un casco barato en el cráneo del enemigo.
Los madereros fueron una pandilla de rebeldes de Eeders que le dieron una buena batalla a las autoridades reales hace más o menos una década. Al final, todos los madereros fueron capturados y decapitados, pero sus manguales aún perduran.
Su efectividad yace por completo en la competencia del usuario: en manos de un arquero experimentado, es devastador, y en las de un novato, prácticamente inútil.
La flecha volará de un extremo del claro al otro, pero que le dé a la ardilla en el árbol o no depende de tu puntería.
Las ballestas son ideales para la cacería: su precisión y poder de impacto acaban con todo tipo de animal.
En vez de depender solo de la fuerza del brazo, el cinturón permite activar los músculos de la espalda al tirar de la cuerda. Esto hace que cada recarga sea mucho menos cansadora.
La guardia de las aldeas se compone de plebeyos, que ya suelen ser hábiles con el arco. A los guardias de los pueblos, en cambio, resulta mucho más fácil darles ballestas que enseñarles arquería.
A la hora de defender el hogar, ninguna arma es demasiado humilde.
Un arma tradicional entre la plebe para la caza de presas pequeñas, que requiere práctica y bastante destreza.
Es raro que los campesinos estén acostumbrados al combate cuerpo a cuerpo, por lo que equiparlos con hondas es una buena estrategia, aunque los lores suelen pasarla por alto.
Algunos curanderos aldorianos les aplican encantamientos especiales a sus bastones, para el disgusto de los sacerdotes de las aldeas.
El fiel compañero de quien realiza largos viajes entre lugares sagrados.
Aun siendo un arma de práctica, podría hundirle el cráneo a algún oponente descuidado.
Una rama oscurecida con el tiempo y decorada con trapos e inscripciones extrañas. Con darle un solo vistazo, te abruma una ansiedad profunda.
Una ballesta anticuada, restaurada con esmero, aunque con cierta prisa. Lleva grabadas en la culata las primeras palabras de una característica plegaria hieronita.
A los nigromantes no les falta sentido del humor, solo que el suyo tiene un giro macabro: a muchos les encanta exhumar cadáveres de sacerdotes y llevarse sus cráneos para decorarse los bastones.
Su uso más apropiado es la lucha en formación estrecha.
Making these swords is a routine job for the Guild's smiths - day after day, night after night...
Refriegas, saqueos, asesinatos... ¡Nada es imposible con esta espada!
Una imitación peculiar de las hojas orientales. Esta espada es producto de la reciente fascinación con lo élfico.
El filo requiere muy poco mantenimiento. Esto se debe a que, según los rumores, las tribus de la Estepa Amarilla bañan sus espadas en un tipo de ungüento especial.
Estas hachas no se usan mucho en Aldor, pero en Eskadia son moneda corriente. Si la hoja del hacha alguna vez se desafila demasiado, siempre puedes cambiar de postura y golpear con el lado del martillo.
Las Bóvedas que dejaron los Ancestros albergan tanto riquezas asombrosas como abominaciones indescriptibles. Solo los guerreros más aptos y valientes se atreven a explorar esos pasillos malditos...
Estas hachuelas son parte del equipo obligatorio de la flota de Brynn. Todos los marineros tienen que contribuir a la defensa durante abordajes de piratas.
Un arma muy común entre los nómadas de las tierras devastadas ohirias. Todos los hombres de la tribu reciben una al sobrevivir a su primer batalla.
Cuando alguien está blandiendo esta hacha, lo mejor es mantener la distancia. Mutila brazos, piernas y cabezas con facilidad.
Si hay algo que los enanos aman más que el alcohol y los saqueos, es un buen hacha.
Es ligera y se mueve con facilidad, pero también tiene el peso necesario para atravesar armaduras y escudos.
Se asienta bien en la mano y es ideal para asaltos veloces a caravanas enemigas.
Un golpe o dos y esta estrella será la última que verá tu oponente.
Los martillos son armas muy letales. Esos eskadianos sí que saben de mazas.
¿Cuál es la ventaja principal de las mazas de armas? No se atoran al destrozar cráneos y armaduras de placas.
A shishpar is a flanged mace used by soldiers of Jibey and the Maaf Empire. It particularly excels at punching through scaled armor, which is quite popular in those lands.
Puede herir incluso a los rivales más acorazados, pero hay mejores opciones si tu enemigo lleva poca armadura.
El diseño tiene un estilo brynniano muy marcado que combina un cabezal dentado con una punta afilada típica de las tierras del sur.
Los martillos de guerra eskadianos están hechos para que duren, por lo que suelen ser muy buscados incluso fuera de su país de origen.
Tiene mucho potencial para sorpresas: si termina perjudicando o ayudando al oponente depende de la habilidad del usuario.
El fácil mantenimiento y la potencia letal de los manguales los hacen la mejor opción para los Vehementes, en especial para combatir con no muertos.
La guarda y el pomo redondos de esta daga aseguran el agarre del usuario e impiden que la hoja se hunda demasiado profundo en el cuerpo del enemigo.
Los baselardos son tan populares entre la nobleza y los ciudadanos que se ven más como un accesorio y no como un arma de verdad.
Nunca se sabe... Algún día podría salvarte la vida.
Todo mercader que se respete tiene una de estas. Le agrega más peso a tus palabras cuando lidias con clientes insatisfechos, a menos que tengan superioridad numérica.
Estas espadas pueden darte alguna esperanza contra oponentes armados con placas, lo que las hace una opción muy común entre los soldados rasos.
Los soldados veteranos esperan recibir mejores armas, que suelen comprar usando el oro directo de las arcas de su lord.
Incluso hasta el día de hoy, los armeros nistros siguen fabricando ciertas armas antiguas, pero ahora usan acero en lugar de hierro.
La columna vertebral del ejército del Magisterio, la Vanguardia, se compone de compañías mercenarias. El buen salario, la gran cantidad de alcohol y las espadas honoríficas son los métodos infalibles para ganarse la lealtad de estos perros de guerra.
Bien afilados, los amplios filos de la lanza lengua arrasan con la carne y dejan heridas terribles, que tardan mucho en sanar.
Su función principal es detener cargas de caballería, y lo logra a la perfección.
Los enanos de Fjall casi no usan lanzas. Las consideran una herramienta de cacería no digna para el campo de batalla.
Los tridentes son armas exóticas que a veces se ven en manos de los sargentos de la Guardia de los Caminos.
La alabarda es el arma preferida de la infantería aldoriana por su versatilidad. En el campo de batalla, poder elegir entre ataques cortantes y perforadores es una ventaja muy valiosa.
Se dice que los herreros aldorianos se inspiraron en las Islas de Bronce para forjar esta arma con forma tan peculiar.
Este tipo de armas fue diseñado por los armeros del Consejo con poco metal, lo que abarató la producción.
Se necesita de una cantidad inaudita de fuerza y resistencia para manejar bien esta hacha.
Los enanos de Fjall no tardaron mucho en adoptar los bardiches eskadianos. Y gracias a sus varangos mercenarios, esta forma de arma también llegó al conocimiento de los nistros.
Todos esos clavos tienen muchos usos: interceptar ataques enemigos, tirar a jinetes de sus caballos, rematar enemigos caídos...
Esta arma es muy común entre los jinetes eskadianos. Sin embargo, ellos no fueron los primeros en usarla. Los eskadianos la adoptaron de los poledos, una tribu que habita las costas del Mar Helado.
Aunque muchos lo nieguen, los aldorianos aprendieron algunas cosas de los enanos. Por ejemplo, cómo hacer hachas como esta.
Si la armadura del oponente resiste impactos fuertes, esta maza de asta incluye una estaca para una puntada precisa al cuello.
Puede romperte la mandíbula tan solo con que intentes deletrear su nombre.
Te conviene evitar ser golpeado por esta maza: no solo rompe huesos, sino que también deja cortes profundos.
La mayoría de las Capuchas, los fanáticos de Neer, solían ser campesinos. No sorprende a nadie, entonces, que suelan estar armados con manguales pesados.
Ni la armadura de placas puede resistir cuando recibe un buen golpe de un cabezal macizo.
Para dominar este arco, se necesita mucha práctica, por lo que el entrenamiento en las aldeas aldorianas comienza a muy temprana edad.
Los enanos no tienen mucho respeto por los arcos. Se los suelen dar a los niños que no tienen la experiencia suficiente para el combate de primera línea.
El tejo se suele usar para fabricar arcos largos, pero, a veces, los carpinteros se conforman con algo más modesto.
Para muchos, el primer encuentro con los arqueros montados de Jarimad suele ser el último: si a pie son mortíferos, a caballo lo son mucho más.
Como dice el dicho: mientras Aldor tenga doce arcos largos, permanecerá inconquistable.
Una ballesta usada por los dos bandos del conflicto, de igual popularidad entre los soldados del Consejo como entre los mercenarios del Magisterio.
Los soldados de la guarnición de Maen valoran mucho las cosas simples, ligeras y convenientes. Este diseño de ballesta presenta esas tres cualidades.
El cranequín es un ingenioso mecanismo que volvió a los ballestas mucho más mortíferas. Al menos una decena de ingenieros y maestros armeros de todo Aldor se atribuyen su invención.
La recarga con palanca es uno de los métodos más cómodos y no sacrifica potencia de tensión.
Fácil de llevar y nada inofensiva: es el arma ideal para los enfrentamientos con los guardias del pueblo.
Entra en juego cuando una misión de reconocimiento requiere un golpe de sondeo.
Las tierras ohirias no ofrecen más que arena y rocas, y, sin embargo, las tribus que habitan ese territorio se las arreglan con poco más que eso.
Mientras sofocaba la rebelión de Eeders hace más de una década, la nobleza recibió un recordatorio inesperado y desagradable: las hondas de bastón son mucho más letales de lo que parecen.
El asedio tomó a Brynn por sorpresa, y los defensores pronto se dieron cuenta de que sus reservas de flechas no durarían mucho. Para hacer frente a esta situación, fabricaron y distribuyeron una gran cantidad de hondas.
Los bastones de los monjes aldorianos fueron bendecidos por las mismísimas Huestes para ayudar a los creyentes a soportar las tareas diarias y los viajes largos.
La cabeza de leviatán marino fue tallada con tanto detalle que parece que podría comenzar a escupir llamas en cualquier momento.
Con la destreza suficiente, el pomo metálico y pesado de este bastón resulta perfecto para romperle todas las luces a cualquier bandido.
Muchos magos se ven atraídos a las filas de los Vehementes, ya que allí pueden aplicar su sabiduría y capacidad al beneficio de la plebe.
Tras haber sobrevivido a la Academia y a sus primeros combates, la mayoría de los hechiceros busca invertir sus ganancias en un bastón de verdad.
El pomo ornamentado ostenta el escudo de otra casa noble que no sobrevivió a la guerra.
En Fjall se libraron guerras enteras por espadas como esta... y por el título que la acompaña.
Los nobles locales tienen una antigua tradición de intercambiar dagas. Hundiéndolas en la espalda del otro, en general.
No hace falta gastar miles de coronas para convencer al resto de que eres rico: con tu daga bañada en oro en la cintura, les quedará claro.
Esta espada ha sido testigo de muchos frentes y sobrevivió varias batallas.
Skonfert es un sitio famoso por sus legendarios hornos y herreros maestros. En épocas de grandes enfrentamientos, allí se forjaban las victorias.
Una espada moderna que se está volviendo muy popular entre los mercenarios del Gran Magisterio.
Ligero, resistente, cómodo y puede poner a un caballero arrogante en su lugar.
Algunos aristócratas locales prefieren los sables orientales sobre las espadas aldorianas tradicionales, y no les importan las miradas extrañas de sus súbditos.
Esta hachuela, pequeña y conveniente, entra en juego cuando ya no alcanza con una espada.
El arma preferida de los corsarios del Archipiélago de Bronce. Indispensable durante los abordajes.
Un escuadrón de ingenieros competentes pueden definir el resultado de un asedio. Por eso, vale la pena protegerlos y armarlos bien: los combates en los túneles, bajo las murallas, son moneda corriente.
Una broma frecuente entre las compañías libres consiste en darle una de estas a un recluta nuevo durante un entrenamiento y disfrutar del espectáculo.
En las últimas décadas, los aldorianos perfeccionaron su maestría en la creación de armaduras de placas. Las hachas como esta son, simplemente, la manera de equilibrar la balanza.
Un arma confiable que no requiere de mucha habilidad ni mantenimiento. Es la primera opción de muchos soldados rasos.
La druzhina del Príncipe Anciano no titubea ni en las peores condiciones. Sus miembros más distinguidos son condecorados por el Príncipe personalmente, quien les otorga un arma ceremonial.
Esta maza ofrece la mejor relación de calidad-precio: es simple, fácil de usar y muy letal.
Después de que los maafios conquistaran Jarimad, los jefes nómadas les obsequiaron sus bozdoganes a los conquistadores, quienes, sorprendentemente, se habituaron al uso de esta arma.
Una de las pocas armas con las que un infante podría tener una oportunidad contra un caballero desmontado.
Este martillo fue originalmente fabricado en broma, pero rápidamente se volvió muy popular y ya no se lo considera una curiosidad absurda.
El arma típica de los bandidos de los montes Zeinesh. En tiempos de guerra, descienden a las llanuras para ofrecer su violencia al mejor postor.
Solo alguien con experiencia en combate puede manejar un mangual doble sin pasar vergüenza.
La solemnidad caballeresca dicta que el golpe de gracia contra un oponente incapacitado solo puede darse con esta daga.
En los rincones meridionales de Ahjat, esta arma se suele regalar a los muchachos que llegan a la mayoría de edad.
Algunos duelistas se volvieron tan diestros con una daga que ni los espadazos fuertes atravesaban sus defensas y contraataques.
La presencia de una daga en el cinturón es lo que separa a los veteranos de los novatos: te otorga una ventaja indiscutible en cuanto la pelea los lleva al suelo.
Como bromean los mercenarios: cuanto más larga la espada, más corto el enemigo.
Esta espada de calidad está forjada con acero del bueno y desprovista de toda decoración.
En un principio, solo los nobles de las laderas de Firn blandían estas espadas, pero ahora se pueden ver por todo Aldor.
El combate singular con mandobles es todo un arte, donde los reflejos y la precisión valen tanto como la fuerza bruta.
Usadas con frecuencia por sargentos del Magisterio. Estas espadas no son baratas, pero definitivamente valen la pena.
La prima lejana de la goedendag, forjada por un armero experimentado.
Un famoso comandante aldoriano solía decir que las guerras se libran con caballeros, pero se ganan con lanzas. Lanzas como esta.
Cuando se trata de diseñar armas para matar a sus pares, la creatividad y el ingenio de la gente nunca dejan de sorprender.
Las alabardas comenzaron siendo un arma de mercenarios, por lo que su popularidad entre los soldados del Gran Magisterio no sorprende a nadie: por lo menos la mitad de su ejército proviene de compañías mercenarias.
Es algo muy común usar trozos de tela bien coloridos para adornar armas de asta como esta: ayuda a distinguir entre compatriotas y enemigos en el fragor de la batalla.
Un hacha capaz de destrozar tanto la armadura laminar de los jinetes maafios como las corazas de las catafractas nistras.
Las hachas enastadas comenzaron a ganar popularidad en Aldor poco antes de la guerra, en cuanto se volvió obvio que el combate incluye armadura cada vez más pesada.
Después de que el ejército aldoriano fuera quebrantado por la caballería nistra en la batalla de la Colina Espinosa, la milicia de Eeders se tomó muy a pecho la derrota y comenzó a agregarles ganchos anticaballería a sus hachas.
Aunque tenga cierto parecido con una lanza, la guja no sirve para perforar: es básicamente una espada ancha sujetada a una vara.
Es difícil imaginar una armadura que logre proteger contra un golpe directo de esta arma.
Los nómadas de Jarimad luchan desmontados solo como último recurso, pero, cuando lo hacen, usan este tipo de hachas. Su diseño les resulta útil una y otra vez contra la infantería pesada maafia.
El cabezal de esta maza tiene una forma que lo hace igual de efectivo contra armadura ligera que contra armadura pesada.
Las guerras constantes contra Aldor dejaron una marca profunda en la cultura de guerra nistra. Es natural que se hayan vuelto tan eficientes en el combate contra tropas bien armadas.
Entre los mercenarios del Magisterio, los mazos enastados son casi tan comunes como las alabardas.
La comodidad y versatilidad de estas armas justifican toda la adoración que reciben de los soldados veteranos del Consejo y del Magisterio.
No hay muchos cascos o corazas que puedan sobrevivir al impacto de un cabezal con tres puntas.
Este martillo nos demuestra que, a veces, la solución más simple es la mejor.
El mangual de dos manos no es de las armas más comunes. La razón es simple: muy pocos soldados poseen la fuerza, habilidad y destreza necesarias para dominarlo.
Con este arco, un arquero experimentado puede detener por sí solo el avance de escuadrón de infantería ligera.
Además de su excelente reputación como tiradores, los firnos también eran fabricantes de arcos muy talentosos: sus diseños siguen siendo de uso común.
La táctica predilecta de la infantería ligera nistra consta de hostigar al enemigo con flechas constantes desde una distancia prudente y con maniobras ágiles.
Los zeineshes de Nistra están entre los mejores arqueros a caballo de todo el continente, igualados solamente por los nómadas de las tierras ohirias y de Jarimad.
El proceso de fabricación de estos famosos arcos largos no es de público conocimiento. Los ciudadanos de Eeders no son muy habladores.
Hace un tiempo, su Señoría Brodwyn Der Razen se comprometió personalmente a armar a sus soldados con este diseño de ballestas. El éxito que tuvo inspiró a otros comandantes del Consejo a que sigan su ejemplo.
Esta ballesta está dotada de un cranequín muchísimo más sofisticado que el estándar, lo que facilita mucho más la recarga.
Si usas esta ballesta durante unos meses, hasta los musculosos de feria envidiarán tu físico.
No todas las compañías libres luchan en el frente. A algunas se las contrata para proteger caravanas de suministros y cumplir otras tareas auxiliares.
El desgaste mediante pequeños enfrentamientos es, sin duda, una forma de inclinar una batalla decisiva a tu favor.
Un soldado diestro con la honda puede ser tan letal como un arquero o un ballestero experimentado.
Estos bastones, que aún llevan la marca de las Huestes, son evidencia de la unción divina del estado clerical.
Parece pesado, pero en realidad es bastante ligero. También es un excelente conductor de magia.
La distante tierra de Eskadia es muy famosa por sus poderosos hechiceros, conocidos como "volkhvs". Este bastón debe tener una gran historia.
Por muchos años, la Academia de Maen fue un crisol de magos de batalla entrenados para servir a la corona. Como era de esperar, cayó en decadencia tras la muerte del rey y la aparición del Ejército Gris.
A veces, no hay tiempo para lanzar hechizos, y el combate cuerpo a cuerpo se vuelve la única opción.
Un bastón fabricado con piedra casi indestructible... pero que, de alguna manera, pesa mucho menos que la madera.
A los criomantes les gusta hacer bromas sobre este báculo y sus propiedades "escalofriantes". La última vez que alguien se rio de ese chiste fue hace un siglo.
Ni lo pienses. No intentes arrancar la amatista encantada de este báculo, a menos que quieras pasar el resto de tu vida en otro plano de existencia.
El cabezal esférico irradia un calor extremo que, paradójicamente, no parece quemar. Al menos por ahora por ahora...
Las malas lenguas del Círculo de Piromancia solían difundir el rumor de que el fundador del Círculo de Electromancia, Frid Konnoken, había muerto por dejar que uno de estos báculos entre en contacto con un charquito de agua.
Los astromantes sostienen que estos cetros poseen una capacidad sorprendentemente precisa de modelar el movimiento de nuestro... ¿Cómo le dicen? Ah, sí. "Planeta."
La palma abierta en la punta tiene una extraña tendencia de atraer miradas... Una sensación sin igual...
En las manos correctas, este bastón puede convertir los venenos más débiles en mortales.
En los tiempos de las guerras radiantes, muchos lores de alta alcurnia se alegraban de unirse al ejército del rey Etbert. Algunos lo hicieron para ganarse el favor de las Huestes. Otros... por razones más prácticas, como la gloria y la riqueza.
Una espada de la armería personal del rey Etbert. Está claro que no era su favorita, o habría acompañado al monarca hasta la tumba.
Forjada por los grandiosos armeros de tiempos inmemoriales, esta espada aún lleva la bendición de las Huestes.
Estas espadas estaban destinadas a los guardias personales del rey Etbert. Tras la muerte del monarca, se robaron varias del arsenal real.
Esta espada debe de tener al menos cinco siglos, pero de alguna manera se mantiene afilada.
Tiene una guarda bañada en oro y decorada con complicados ornamentos orientales... Una verdadera obra de arte.
Hay una frase en aldoriano-sentiano grabada en la hoja: "Para Gill Korde, por la valentía demostrada por él y sus tropas en la batalla de Arnem".
Se han hilado sagas enteras acerca de la proeza marcial y el alma incansable del konung legendario Haakon Barbagris. Fue bajo su liderazgo que los enanos consiguieron, al menos por un tiempo, conquistar varias ciudades eskadianas.
El tabar es el símbolo de los maafios, los guerreros que lideran la jerarquía del Imperio de Ahjat. Hasta los miembros de la nobleza necesitan un permiso especial para armarse con un tabar.
Un intento de fabricar un hacha que se vea lujosa sin sacrificar rendimiento en el campo de batalla. Un intento exitoso.
Durante muchísimo tiempo, los nobles aldorianos despreciaron las hachas. Pero su perspectiva cambió cuando el difunto rey Etbert impuso la moda de las hachas brillantes y decoradas como símbolos de poder.
Los nobles del Consejo esperaban una victoria rápida y decisiva, pero se equivocaron. Por eso, ahora los armamentos de barones se van heredando de generación en generación.
En Eskadia, las mazas están muy bien vistas. Hasta los comandantes de alta cuna respetan su presencia en el campo de batalla, aunque esta en particular parece más bien un arma ceremonial.
Los ghazis son los guerreros de los Reinos Jacintos que se unieron como voluntarios en la guerra santa contra la invasión del rey Etbert. Claro está que muchos de sus hombres eran elfos de alcurnia...
Está claro que el maestro herrero que ideó y fabricó esta maza le dedicó cuerpo y alma. El lord que la ordenó, claramente, tenía dinero de sobra.
La idea de que las mazas son armas de plebeyo ya quedó obsoleto hace tiempo. Y este martillo de guerra, bañado en oro y decorado con pelo de caballo, es la demostración perfecta.
Una obra de arte. Muchos especialistas en armamentos pagarían con su propia vida por tener esta daga en su colección.
El sello de la empuñadura no deja lugar a dudas: esta exótica daga era de Orro Denye, el mismísimo duque de Bronza.
La cuchilla tiene grabada una dedicatoria a un tal Idrich Jorg de Alduinn.
A los espadachines se les paga el doble para que luchen en la vanguardia. En cuanto chocan las filas, demuestran al instante por qué cobran tan bien.
La empuñadura revela sin lugar a duda sus orígenes: los armeros de Brynn no se resisten a los ornamentos elegantes y pretenciosos.
A pesar del aislamiento estricto, algunos bienes consiguen contrabandearse a Aldor desde las Islas de Bronce. Los cargamentos ilegales suelen contener muchas espadas. Y tiene sentido: esos isleños tienen mucha práctica fabricando armas.
Los Sin Rostro son la guardia del palacio del Gran Jacinto y se los considera los mejores guerreros de los reinos élficos. Entre sus hazañas más famosas se encuentra su defensa impertérrita contra el ejército del rey Etbert durante las guerras radiantes.
Las guerras radiantes ofrecieron muchas oportunidades para que cada uno mostrara su devoción. La nobleza se aseguró de gastar todo su dinero en adornar sus armas y armaduras con símbolos de las Huestes.
Los Castellanos representaban a la Orden de las Tres Manos en Bronza y fueron famosos por su lucha incansable contra la piratería y su construcción de fortalezas impenetrables, de donde tomaron su nombre.
En algún momento, le habrá pertenecido a un patricio sentiano al que le interesaba la tradición armamentística de las Islas de Bronce.
El célebre armero brynniano Etien Morel fabricó muchas obras maestras a lo largo de su vida, y esta impresionante alabarda es una de ellas. Por desgracia, su vida tuvo un final trágico durante el asedio de Brynn: fue quemado vivo junto con su taller.
Se dice que en el corazón del desierto entre Hazzun y Al-Qaza está el Laberinto, una estructura protegida por guerreros mudos. Lo que sea que haya dentro está muy bien resguardado... Ningún explorador logró salir con vida y cuerdo.
El sello de la Cofradía deja en claro que este voulge fue forjado para algún comandante de alto rango del Magisterio.
Un hacha larga es un arma ceremonial algo inusual. Y, por las decoraciones, es justo pensar que el dueño original pagó bastante por ella.
No dejes que el brillo te confunda: aun con la elegante decoración, esta maza de armas hunde cráneos y rompe huesos con igual eficiencia que sus pares menos decorados.
Parece uno de los mazos enastados otorgado por el duque Di Berro a los capitanes de la compañía Pluma de Halcón por sus proezas de heroísmo durante la defensa de las Puertas del Norte.
Un arma tradicional de los Rompearmaduras Reales, una unidad de guardia muy famosa que actualmente sirve al Consejo.
En otros tiempos, estos manguales eran un símbolo de la fuerza y el entrenamiento excepcionales que poseían los líderes de la Orden de las Tres Manos.
Este maravilloso artefacto parece tener al menos mil años de antigüedad. Es un misterio cómo aún se mantiene...
Un premio del Torneo de Alduinn del 407, otorgado a sir Tibalt Der Wald, quien impresionó al mismísimo rey al acertarle al centro de cinco dianas móviles en menos de un minuto.
Los desiertos de Ahjat son implacables, volátiles y llenos de peligros. Por suerte, la Guardia de la Arena, encargada de escoltar caravanas, está preparada para todo, ya sean incursiones nómadas o cosas peores...
Seguramente haya sido fabricado para algún Guardabosques Real adinerado, que recibió un feudo por su lealtad.
Cualquier arma tiene el potencial de ser transformada en una obra de arte. Después de todo, es la época de la redundancia.
Un montaraz real tiene tres deberes: el rey debe tener animales para perseguir, el rey jamás debe regresar de un día de caza con las manos vacías y el rey debe permanecer a salvo en todo momento.
Poco tiempo antes de su muerte, el rey Etbert ordenó la creación de una unidad de ballesteros de élite para su Guardia. Los armeros más talentosos de todo Alduinn debían proveer las ballestas, pero solo lograron fabricar unas pocas antes de que muriera el monarca.
Para la nobleza, la honda es más un juguete que un arma de verdad y solo sirve para alguna que otra demostración en un torneo.
El legendario templario Teobrando nació y se crio en el seno de una familia de pastores pobres. Ya desde joven demostró ser muy ducho con la honda y siguió practicando este arte incluso después de unirse a la Orden.
Los intentos múltiples de fusionar las enseñanzas hieronitas con los ritos élficos produjeron muchos santos aldorianos prominentes que eran capaces de vislumbrar el futuro, pero la mayor parte del clero rechazó este camino porque lo consideraban una perversión.
Hace cientos de años, esta pieza con forma de jabalí lideraba legiones multitudinarias y experimentadas.
Kasper Stern, un hechicero de leyenda y un mentor de la Academia de Maen, vivió hace un siglo y fue un individuo de una versatilidad excepcional. Conrad Manoférrea II tenía al mago en tan alta estima que le ofreció liderar parte del ejército real: ¡una decisión sin precedentes!
Los soldados del rey Etbert llamaron "arúspices" a los elfos oráculos que lucharon del bando jacinto en las guerras radiantes. Muchos sostienen que fueron ellos quienes llevaron al ejército aldoriano a la derrota, pues ¿cómo vences a un enemigo que prevé el resultado de cada batalla?
Los Viejos Ermitaños han protegido Aldor durante siglos, y aun así son un misterio. La gente anda diciendo que, durante los últimos años, muchos desaparecieron sin dejar rastro.
Este bastón satura el aire a su alrededor con un hedor a sangre seca.
Muy pocas cosas superan la delicadeza de la artesanía élfica. Está claro que se necesitó de muchísima habilidad y talento para crear un bastón tan magnífico como este.
Alcanza con un solo vistazo a esta noble cuchilla para entender que hay poca gente digna de empuñarla.
Hay un grabado borroso en la superficie de la hoja, en el que se jura lealtad a las Huestes y la corte... La corte común.
Posee el balance perfecto entre la estética, el rendimiento en combate y la comodidad de uso. Estas espadas gustan mucho a los capitanes de las compañías mercenarias más reconocidas.
La mitad de las historias sobre la distante tierra de Jibey menciona, de algún u otro modo, las legendarias cimitarras jibeanas. Conseguir una en Aldor cuesta una pequeña fortuna.
Este diseño, inventado por un herrero alduinno anónimo, rápidamente se volvió muy popular entre los caballeros locales.
Un arma que demuestra el rango, llevada con orgullo por los capitanes del cuartel de Brynn. La manera en la que se pavonean con estas hachas en el cinturón es todo un espectáculo.
A medida que la tradición centenaria de los secuestros de prisioneros nobles va quedando atrás, las armas aristocráticas se van volviendo cada vez más letales, ya que buscan matar al oponente allí mismo.
Un vestigio de otra era, en la que la majestuosidad de los herreros enanos era la envidia de todo el continente.
No existe armadura que pueda resistir el monstruoso peso detrás de esta hacha.
Estas hachas son idóneas para el combate montado. Los caballeros aldorianos suelen preferirlas cuando cargan contra las filas enemigas.
Los herreros alduinnos son capaces de forjarlo todo: las armaduras más pesadas y resistentes de todo Aldor y armas que logren atravesarlas.
Es perfecta para arrancarle la vida a tu oponente de un solo golpe después de haberlo dejado sin balance.
La nobleza chervenia es pequeña pero orgullosa. Tras siglos de rivalidad con el resto de la aristocracia de Nistra, han logrado un estilo único de vestimenta y armamento para destacarse siempre.
Los caballeros son clientes exigentes, que esperan que sus armas tengan un excelente rendimiento en combate y una apariencia elegante. De allí surge el complejo diseño del cabezal y el mango.
A excepción de los armeros alduinnos, no existen muchos herreros en Aldor que puedan forjar una maza de calidad similar a esta...
Para los capitanes mercenarios, el martillo de guerra es un símbolo de mando. Pero esto no les impide usarlos para causar dolor y destrucción en el campo de batalla.
En la tradición aldoriana, la espada es la única arma "noble" que existe. Últimamente, sin embargo, la nobleza ha empezado a demostrar una mayor apreciación por los martillos de guerra y las mazas.
Debido a una moda muy breve, los armeros de todas las ciudades aldorianas compitieron por crear el martillo de guerra más extravagante. Este estaba, claramente, entre los mejores.
Los manguales se consideran armas de plebeyos, pero, cada tanto, los señores nobles recurren a ellos. Estos manguales "nobles" se fabrican con la calidad como el principio rector.
Un arma arriesgada para aquellos que saben lo que hacen.
Los manguales élficos son de uso ceremonial y solo los mejores guerreros los presumen para anunciar su prestigio. Se derrocha una gran cantidad de dinero para hacer que estas armas se vean así.
La unidad aparente de Jibey, Ahjat y los demás reinos de Jacinto es solo un espejismo. En realidad, cada uno está compuesto de tribus, kanatos y emiratos muy diversos, donde cada monarca ejerce un poder casi absoluto.
Gran Maestro era el rango mayor de la Orden de las Tres Manos, ya disuelta. El mangual oficial de este líder casi no llevaba decoraciones en honor a su voto de austeridad.
Ligero y elegante, como un soneto recitado sobre la tumba de un viejo enemigo.
Uno de los decretos del rey Etbert prohibía el conflicto entre sus vasallos. Es por eso que la mayoría de los altercados involucraban intermediarios, como los asesinos a sueldo.
En las Islas de Bronce, las disputas se resuelven con un duelo. Estas dagas son un producto de las circunstancias.
Tras la decisiva derrota del Consejo bajo los muros de Brynn, muchos nobles decidieron comprarse una daga como esta para parecerse al duque Di Berro, cuyas increíbles hazañas le dieron la victoria al Magisterio.
Puede haber sido propiedad de un barón de poca fortuna o de un duque. Básicamente, la clase de persona que lo gasta todo en ampliar su arsenal.
Esta cuchilla serrada inflige heridas tan graves que cada día gana más opositores que piden prohibirla por completo.
Técnicamente, no es una espada sino un cuchillo muy grande, pero esa diferencia solo les preocupa a los coleccionistas de armas.
Para el capitán de una compañía mercenaria, el mandoble no es solo un arma sino también un símbolo de rango y experiencia de combate. Y si necesitan gastar un poco más de oro en destacarse, que así sea.
Esta espada de dos manos se creó con pura funcionalidad en mente. Su poder yace en su simpleza y su gran balance.
Otro gran ejemplo del diseño de las Islas de Bronce, donde el valor estético de las armas es tan importante como su valor marcial.
Las protuberancias a ambos lados de esta punta de lanza permiten desviar espadazos con elegancia.
A diferencia de las horquillas comunes, una corcesca tiene los dientes en distintas direcciones, lo que resulta útil para atrapar las armas enemigas.
Hay dos tipos de alabarderos: los que prefieren perforar con la punta y los que prefieren cortar con el filo. Pero si te gustan ambas cosas, esta arma es para ti.
El nombre de esta alabarda proviene de su similitud con una cola de escorpión y su capacidad de infligir "picaduras" igual de dolorosas.
A los caballeros aldorianos les cuesta mucho adoptar cambios, pero las múltiples ventajas de las hachas enastadas pueden persuadir hasta a los más tercos.
El hacha enastada de un capitán se distingue incluso a lo lejos: funciona como punto de reagrupamiento y símbolo tranquilizador para toda la compañía.
La versión pesada de un hacha de Eeders: el gancho tradicional se integró a la misma hoja del hacha.
Los bardiches eskadianos son un arma de estatus. Solo los mejores guerreros tienen derecho a llevar uno: los campeones y la comitiva de los príncipes de Eskadia.
Proviene de la región que rodea a Forholt, donde alguna vez lo usó la guardia montada. A pesar de su nombre, tiene más en común con un bardiche que con un bastón.
A pesar de su apariencia formidable, esta hacha no es muy útil en un combate real.
Las hachas largas son exóticas incluso en las tierras élficas. La gente de Jacinto que las usa puede contarse con una sola mano.
Pensada para aquellos guerreros que quieren que cada uno de sus golpes tire a su oponente al suelo.
Los mazos enastados han comenzado a ganar popularidad como arma opcional en las justas entre caballeros.
Una unidad de soldados blandiendo estos mazos enastados es una fuerza que podría hacerle frente hasta a la caballería pesada. En especial a la caballería pesada.
Esta arma está a un mundo de distancia del pico común, la herramienta de la cual evolucionó.
Los elfos llaman "cuerno de toro" a esta forma de cabezal por la punta que sale por atrás.
El cambio de percepción de esta arma (claramente no caballeresca) fue producto de la súbita publicación de varios tratados que describían los beneficios y las virtudes de los duelos con manguales.
Puede que los manguales de dos manos se hayan originado en los torneos, pero es muy raro ver a un lord usando uno en batalla.
Tiene la potencia necesaria para tirar de la montura a un jinete que carga a toda velocidad.
La forma curvada de este arco permite disparar flechas más lejos y con más precisión, pero tiene una pequeña sacudida a la que cuesta acostumbrarse.
Un sinfín de comandantes, portaestandartes y magos nistros cayeron en suelo aldoriano durante las Guerras Nistras. Los arqueros responsables no podían esperar mucha piedad a cambio.
La Compañía Halcón es uno de los destacamentos más temidos del ejército del Magisterio. Sus ballestas fueron forjadas por los maestros armeros de Brynn, que se inspiraron en las versiones élficas.
Estas ballestas son perfectas para eliminar ingenieros de asedio incluso a distancias muy lejanas.
La brutalidad de esta ballesta generó la creencia de que ni siquiera un soldado resguardado detrás de un pavés está a salvo de sus virotes.
Con ballestas como esta, una guarnición de ciudadela podría mantener a raya un ejército durante meses.
"Más molesto que un hondero sentiano" es un dicho común que se originó en las guerras por la unificación de Aldor y que aún se oye en los confines occidentales del reino.
Para los enanos de Fjall, la honda es un arma mucho más honorable que el arco. Tal es así que incluso los veteranos más aguerridos la usan sin dudarlo en combate.
Ciertos linajes nobles de Firn aún conservan la tradición de instruir a los herederos varones en el arte de la honda.
Los tejehechizos solo aceptan a los mejores. Incluso algunos de los mentores de la Academia más destacados han sido rechazados y despreciados.
Los bastones de duelo son la base del entrenamiento de esgrima. Tanta es la confianza que se tienen algunos luchadores con esta arma que se animan a llevarla a combates reales.
Un bastón refinado para un mago ilustre: su ostentosa decoración tiene metales preciosos de sobra para que la magia fluya a través de él.
Los templarios de la Orden combinan la disciplina caballeresca y la maestría mágica con el estudio incesante de las Huestes... Todo para intentar acceder al don de la taumaturgia.
El cabezal de este bastón encantado se diseñó para conducir todo tipo de magia.